¿Por qué “Por querer atrapar el viento”?

Porque hay momentos en los que uno intenta sostenerlo todo: la misión, los procesos, las heridas de otros, las urgencias, las expectativas… como si el corazón pudiera agarrar lo que por naturaleza no se deja. El viento no se atrapa: se atraviesa, se escucha, se respira. Y cuando uno insiste en controlarlo, termina cansado, disperso y, a veces, perdido por dentro.

Este libro es una invitación a volver a lo esencial: acompañar con presencia, con verdad, con límites sanos y con una fe que no se sostiene a punta de fuerza. No es un manual. Es un camino escrito para quienes sirven y acompañan, para quienes aman la misión, pero necesitan reencontrarse con calma, sentido y profundidad.

  • Para líderes, servidores y acompañantes.
  • Reflexiones breves y honestas.
  • Límites sanos en la vida Pastoral.